Enseñale a la IA a hacer tu trabajo: llega “Record a Skill”

Durante los últimos dos años desde que la IA lentamente se empezó a meter en nuestro trabajo, el consejo repetido hasta el cansancio fue el mismo: aprendé a escribir buenos prompts. Que si le pedías bien las cosas a la inteligencia artificial, te respondía mejor. Se llenaron cursos, hilos y newsletters enteros con la promesa de convertirte en un experto en redactar las mejores instrucciones.

Bueno, en las últimas semanas, tanto OpenAI (ChatGPT) como Anthropic (Claude) acaban de hacernos la vida un poco más fácil. Entre Junio y Julio lanzaron respectivas funciones llamada Record and replay (ChatGPT) y Record a Skill (Claude) que invierten la lógica: en vez de escribirle a la IA lo que tiene que hacer, se lo mostrás. Grabás tu pantalla mientras hacés la tarea una vez, le vas explicando en voz alta qué hacés y por qué, y tu app convierte esa demostración en una skill que después puede repetir solo.

La pregunta obvia es si esto es un cambio real o marketing inflado. Veamos qué es en concreto y, sobre todo, qué puede significar para un estudio jurídico.

Qué es una “skill” (y qué cambió)

Primero lo básico. Una skill en ChatGPT o Claude es, en criollo, una receta guardada: un conjunto de instrucciones que el modelo carga cuando detecta que la necesita para una tarea puntual. No es algo nuevo de esta semana; las skills existen desde hace tiempo y hasta ahora se armaban escribiendo esas instrucciones a mano, o le pedías a tu IA que armara algo para vos. También se pueden bajar de internet.

Lo nuevo es cómo se crean. Con Record a Skill ya no hace falta redactar nada. Prendés la grabación, hacés la tarea como la harías siempre, narrás tus decisiones, y la IA analiza el video: mira lo que aparece en pantalla, tus clics y lo que decís. Con eso arma la habilidad reutilizable. Hace las cosas exactamente como vos le dijiste que las haga.

Un detalle que no es menor: la narración importa tanto como los clics. No está copiando una secuencia de movimientos como un mono que imita; está tratando de entender el criterio detrás de cada paso. Por eso conviene explicar el porqué de cada decisión, no solo apretar botones en silencio. De esa manera puede hacer ajustes mínimos sin necesidad de involucrarte más adelante.

Te lo cuento de primera mano porque hace rato que trabajo con skills en mi propio sistema. De hecho, este mismo post lo estoy escribiendo con una: una habilidad que le enseñé a Claude con las reglas de tono, estructura y estilo de NodoDelta, y que se activa sola cada vez que arranco un artículo nuevo. Que ahora se puedan crear grabando la pantalla es, para alguien como yo que no es programador, un salto enorme.

Cómo se usa y quién lo tiene

Ahora, la letra chica de disponibilidad: está solo en la app de escritorio (no en la versión web) y solo para los planes pagos Pro, Max y Team. Si usás ChatGPT y Claude gratis desde el navegador, por ahora no la vas a ver. La activación además es gradual, así que puede que a vos te aparezca unos días después que a un colega.

Y un detalle que a muchos nos deja afuera por ahora: por el momento funciona solo en Mac. La versión para Windows está anunciada como “próximamente”, así que los que trabajamos en Windows (la mayoría en Argentina, seamos honestos) vamos a tener que esperar un poco.

Si querés verla en acción antes de decidir si te sirve, el clip del anuncio oficial de Anthropic se entiende bien incluso sin saber inglés, porque es puramente visual (al final del post te dejo un video con el paso a paso completo, en español).

Qué puede hacer un abogado con esto

Acá es donde se pone interesante. Pensá en las tareas administrativas repetitivas que hacés (o que hace tu secretaria) todas las semanas y que siguen siempre el mismo patrón:

  • Armar un informe mensual a partir de las facturas o los comprobantes de gastos.
  • Ordenar y renombrar los archivos de un expediente con un criterio fijo (por ejemplo: fecha, tipo de escrito, carátula).
  • Generar la primera versión de un modelo de escrito que repetís con pocas variantes.
  • Subir escritos a la MEV del Poder Judicial o bajar un expediente completo para leerlo.

Hasta ahora, automatizar cualquiera de esas cosas requería programar o, como mínimo, escribir instrucciones bastante precisas. La promesa de Record a Skill es que alcanza con hacer la tarea una vez frente a la cámara. Bajás la barrera técnica casi a cero: si sabés hacer la tarea, sabés enseñársela.

Es la misma familia de herramientas de la que hablamos cuando explicamos qué es un agente de IA: le delegás a la IA un proceso completo, no una sola respuesta.

La letra chica: confidencialidad y secreto profesional

Y acá viene el freno de mano, porque somos abogados y el entusiasmo tiene que convivir con el deber de reserva.

Grabar tu pantalla mientras trabajás significa grabar, potencialmente, datos de tus clientes: nombres, DNI, montos, estrategias, documentación sensible. Eso viaja a los servidores de una empresa extranjera para ser procesado. Antes de apretar “grabar” sobre un expediente real, vale la pena preguntarse qué información va a quedar capturada y si estás en condiciones de exponerla, a la luz del secreto profesional (y el deber de confidencialidad que todos conocemos).

La recomendación práctica: para aprender y armar tus primeras skills, usá datos ficticios o anonimizados. Enseñale el proceso con un caso de laboratorio, no con el expediente real de un cliente. Ya escribimos sobre esto en Cuidado con los agentes: cuanto más poder le damos a estas herramientas, más importa entender qué hacen con nuestros datos.

Y el recordatorio de siempre, que no me canso de repetir: la herramienta automatiza la tarea, no la responsabilidad. El criterio jurídico, la revisión final y la firma siguen siendo tuyas.

En resumen

Que las dos empresas más grandes del rubro apunten al mismo lado con semanas de diferencia dice algo: Claude y ChatGPT están cambiando la forma de escribir los prompts, y lo hacen para emparejar la cancha. Durante dos años, el que sabía redactar buenas instrucciones tenía ventaja sobre el que no. Ahora esa ventaja se diluye: si sabés hacer tu trabajo, sabés enseñárselo a la IA, aunque no tengas idea de cómo se escribe un prompt. Para nosotros, que no somos programadores, es la mejor noticia posible.

Record a Skill es una de esas novedades que bajan de golpe la barrera de entrada. Ya no necesitás saber programar ni pelearte con los prompts para automatizar una tarea repetitiva: la hacés una vez, la explicás, y tu IA la aprende. Para un estudio chico, donde el tiempo administrativo se come horas de trabajo, el potencial es concreto.

La barrera técnica baja; la responsabilidad profesional, no. Usala con cabeza, empezá con datos que no comprometan a nadie, y decidí después si le confiás algo real.

Si querés ver el paso a paso completo antes de animarte, este video en español explica bien cómo se graba y se arma una skill de principio a fin.

¿Qué tarea repetitiva de tu estudio automatizarías primero si pudieras enseñársela a una IA mostrándosela una vez? Escribime a nododelta@gmail.com y lo charlamos. Me sirve para pensar los próximos posts.