Cómo hacer que el cupo de IA te dure más

En Por qué la IA se te acaba sin avisar expliqué por qué el límite del plan aparece antes de lo que esperabas: todo se mide en tokens, y cada vez la misma tarea consume más. Ahí prometí este post, el de los consejos concretos. Acá está.

Aclaración antes de arrancar: ninguno de estos hábitos te hace usar peor la IA. Varios, de hecho, te dan mejores respuestas. Estirar el cupo y trabajar mejor terminan siendo la misma cosa.

Los tokens son como las monedas que usabamos en los teléfonos públicos. Mientras más querés hablar o más lejos necesitas comunicarte, más monedas necesitabas. Con los tokens de la IA, es lo mismo.

Sirven para Claude, Gemini y ChatGPT y cualquier otra IA por igual. No son trucos de una app en particular, son ideas generales sobre cómo funcionan todas.


Lo que más consume: el contexto que se arrastra

Este es el concepto que ordena todo lo demás. Cuando mandás un mensaje, la IA no lee solo ese mensaje: relee todo el hilo desde el principio, más cualquier documento que hayas cargado. Es la ventana de contexto, y se paga entera en cada pregunta nueva.

Un ejemplo: abrís un chat, pegás un contrato de veinte páginas y empezás a preguntar. Para la pregunta número treinta, la IA sigue releyendo esas veinte páginas más las veintinueve preguntas anteriores. Todo eso consume, otra vez, en cada turno.

De acá bajan dos hábitos:

  • Abrí conversación nueva cuando cambiás de tema. Seguir en el mismo hilo “porque ya estaba abierto” es de lo más caro (en tokens, que es dinero) que hay. Cuando la charla cumplió su función, cerrala y empezá otra limpia. Si no la usás más, se puede borrar o archivar para no entorpecer el camino a otras conversaciones más nuevas.
  • Subí solo la parte relevante. Si tu pregunta es sobre una cláusula, pegá la cláusula, no el expediente completo. La IA no necesita el resto para contestarte, pero te lo cobra igual si se lo diste. Si necesitas hacer una apelación, es mejor subir la sentencia, y un par de documentos claves, en vez de el expediente completo con cientos de páginas inútiles.-

Un caso peor: los PDF escaneados. Cuando el documento es una imagen (un fallo fotocopiado, un escrito primero impreso y luego escaneado), consume muchísimo más que el mismo texto en limpio. Ya que primero tiene la IA que convertir lo que tiene enfrente para luego poder trabajarlo.

La solución es extraer el texto primero y pegar solo eso. Para eso armé una herramienta gratis en la suite de Faustino: el Extractor de texto, que convierte un PDF en texto listo para copiar y pegar. (El lector de caracteres de imágenes OCR está en proceso)


Prompts que rinden: cortos, específicos y sin vueltas

Un prompt vago genera una respuesta que no sirve, que te obliga a corregir, y cada corrección es otra vuelta que consume. Un prompt específico llega bien al primer intento.

Compará estos dos:

  • “Hacé una cláusula de confidencialidad.”
  • “Redactá una cláusula de confidencialidad para un contrato de locación de servicios de un ingeniero en minas, con fuertes penalidades en dólares, tono formal, unas 150 a 200 palabras. Formato de salida DOCX listo para editar”

El segundo te ahorra las tres idas y vueltas de “no, más corto”, “no, más formal”, “agregale una penalidad”. Decí de una qué querés, para qué, y con qué límites. Es menos tokens y menos tiempo tuyo.


Elegí cuánto querés que “piense”

Las versiones nuevas de Claude, Gemini y ChatGPT “razonan” antes de responder, y ese razonamiento genera tokens de salida que también se descuentan del cupo (lo vimos en el post anterior). Las tres te dejan manejar esto: podés elegir un modelo más liviano y rápido o el más potente, y en varios casos activar o no el pensamiento extendido.

La idea general es simple: no uses el motor más pesado para lo más simple. Corregir la ortografía de un párrafo o pasar un texto a lenguaje formal no necesita razonamiento profundo. Guardá el modelo potente para lo que lo merece: analizar un fallo largo, armar una estrategia, un dictamen complejo. Para lo cotidiano, el modelo rápido alcanza y estira el cupo sin que se note la diferencia.

Modelos de mayor a menor capacidad y costo:
Claude: Fable – Opus – Sonnet – Haiku, cinco esfuerzos cada uno, veinte combinaciones total. Ejemplo = elegir Sonnet medio para cualquier tarea cotidiana que no requiera razonamiento profundo.
ChatGPT: Sol – Terra- Luna, siete esfuerzos de razonamiento, veintiún combinaciones total. Ejemplo = elegir Terra medio para cualquier tarea cotidiana que no requiera razonamiento profundo.
Gemini: Google tiene menos opciones, por un lado tenemos Pro – Flash y Flash Lite con opción de activar el razonamiento Ampliado. Flash es apto para la gran mayoría de las tareas.


Qué tareas comen más y cuáles menos

Un mapa rápido para tener la intuición:

  • Caras: investigación online, resumir o comparar documentos largos, hilos que se estiran por horas, analizar PDF escaneados o imágenes, y pedir “pensá bien esto” en todo.
  • Baratas: preguntas puntuales, redactar o reescribir un párrafo, corregir un texto que ya tiene formato, traducir algo corto.

Esto no es para que dejes de hacer lo caro cuando de verdad lo necesitás. Un análisis comparativo de dos contratos vale cada token que gasta. Es para que sepas dónde se te va el cupo y no lo quemes sin querer en tareas que no lo pedían.

Recordá que todas las herramientas tienen una ventana de uso que se agota cada cierto tiempo, por ejemplo cada 5 horas. Y hay límites diarios y semanales. Repartí las tareas pesadas alrededor del día para no tirar todo junto.


El cupo no se estira privándote, se estira sabiendo por dónde más se consume. Y el bonus es que casi todos estos hábitos mejoran las respuestas: un contexto limpio y un pedido claro hacen que la IA se equivoque menos. Ganás por los dos lados.

¿Tenés tu propio truco para que el plan rinda más? Escribime a nododelta@gmail.com.