Claudio Larrea, director del Observatorio de Inteligencia Artificial de la Universidad Católica de Cuyo, publicó hoy 8 de Septiembre en Diario de Cuyo una columna titulada “Inteligencia postartificial”.
El planteo es simple de enunciar y difícil de responder: la pregunta interesante no es hasta dónde va a llegar la IA, sino qué va a pasar con nuestra inteligencia cuando convivir con ella sea completamente normal, tan invisible como hoy lo es internet. De ahí sale la línea que más destaco: la próxima gran desigualdad no va a ser entre quienes tienen acceso a la IA y quienes no, sino entre quienes aprendan a “pensar con ella, discutirle y decidir sobre ella” y quienes simplemente acepten sus respuestas.
Recomiendo leerla porque toca, desde otro ángulo, varias cosas que venimos discutiendo acá. Cuando Larrea dice que el valor intelectual se desplaza de tener respuestas a saber formular preguntas, está describiendo el mismo problema que planteé en ¿La IA nos está ayudando o nos está atrofiando el cerebro?; cuando habla de criterio humano exigido por máquinas cada vez mejores, es el argumento de La IA no reemplaza al abogado: pone a prueba su criterio. Y su idea de desigualdad convive con la otra, la más básica, que repasé en El 83% de la humanidad nunca usó IA. Suma, además, que la columna la firma alguien de San Juan: no es análisis importado, es alguien mirando esto desde acá.
El texto completo está publicado en Diario de Cuyo y se lee en cinco minutos: Inteligencia postartificial, por Claudio Larrea.
Si leiste la columna y querés discutirla, escribime a nododelta@gmail.com.





