Faustino ya no es solo un bot: web propia, calculadora de intereses y anonimizador

En abril les conté que existía Faustino, un buscador de jurisprudencia de San Juan que funciona desde el celular. Era un bot de Telegram y WhatsApp con algo más de 19.000 fallos adentro. Pasaron cinco meses y cambió lo suficiente como para justificar contarlo de nuevo.

No voy a hacer una lista de funciones nuevas. Prefiero ir al revés: por cada cosa que se agregó hay un problema concreto del ejercicio diario que estaba sin resolver. Vamos por ahí.


El bot está bien para una consulta, no para trabajar

Buscar jurisprudencia desde el chat sirve cuando estás en el pasillo de tribunales y necesitás algo rápido. No sirve cuando estás armando un escrito, con tres pestañas abiertas, y querés comparar seis fallos.

Por eso ahora hay una web que te recomiendo que visites ahora mismo: faustino.nododelta.com.ar. Te hacés una cuenta, buscás desde la computadora con pantalla completa, y podés exportar los resultados a PDF para archivarlos en la carpeta del caso o mandárselos a un colega. Los bots de Telegram y WhatsApp siguen funcionando exactamente igual: no se reemplazó nada, sino que se sumaron funciones.


Los fallos estaban en la base de datos, el digesto jurídico no estaba.

El problema clásico de buscar jurisprudencia es que encontrás el precedente y después tenés que ir a otro lado a chequear si la norma que cita sigue vigente.

Hoy la base tiene 21.269 documentos: los fallos de la Corte de Justicia y de las Cámaras de Apelaciones de San Juan, el archivo histórico de la Cámara Civil, Comercial y Minería de 1984 a 2010 (que sigue sin estar en el buscador oficial), y las 2.099 leyes provinciales vigentes del Digesto. Jurisprudencia y legislación en el mismo lugar, con la misma búsqueda en lenguaje natural.

La regla de fondo no cambió, y es la que más me importa: Faustino no redacta fallos ni opina sobre derecho. Te devuelve lo que está en la base de datos, textual, con el link al original. Si no encuentra nada, te dice que no encontró nada. Esa es la diferencia entre una herramienta de búsqueda y una IA generalista que te fabrica una carátula que suena perfecta y nunca existió. Sobre eso escribí antes en La IA no reemplaza al abogado: pone a prueba su criterio.


Liquidar intereses sigue siendo un dolor de cabeza

Esta es la novedad más fuerte, y la que más trabajo me dio: una calculadora de intereses, en línea desde el 2 de septiembre.

El problema lo conocés. Tenés que liquidar y las planillas que circulan hacen una sola cosa: un capital, una tasa, fecha de inicio y fecha de fin. Pero los casos reales tienen varios capitales con fechas de mora distintas, pagos a cuenta en el medio, y un cambio de tasa a partir de determinado momento. Ahí la planilla tradicional no alcanza y terminás armando un Excel a mano, que es exactamente donde se cuelan los errores y a veces te lleva horas.

La calculadora hace eso: suma varios capitales, cada uno con su fecha; tramos de tasas de interés distintas; pagos a cuenta imputados primero a intereses y después a capital, como mandan los artículos 900 y 903 del Código Civil y Comercial; y capitalización configurable.

Trae nueve tasas cargadas y actualizadas, entre ellas la activa del Banco Nación para operaciones de descuento (la que manda el artículo 1 de la Ley 9-O de San Juan), la pasiva del BCRA, la del artículo 55 de la Ley 27.802 para créditos laborales, CER más 3% e IPC. Devuelve la planilla mes a mes y un modelo de texto ya redactado para pegar en el escrito.

Dos aclaraciones honestas. La primera: la herramienta está en beta. Verificá los números antes de presentarlos, igual que harías con cualquier planilla ajena. La segunda es más interesante. Si alguna vez te preguntaste por qué tu liquidación no coincide con la de la contraparte usando la misma tasa, la respuesta suele estar en la convención de cálculo: si el mes se divide por sus días reales o por 30, si el día de cierre se cuenta o no. Comparé planillas conocidas que circulan en otras provincias, y la convención sola explica hasta un +-2,4% de diferencia que es el margen de error.

La calculadora te deja elegir esas convenciones en vez de esconderlas, así podés reproducir el criterio del juzgado o el de la contraparte y saber de dónde sale la diferencia.

Un detalle que no es menor: el cálculo corre entero en tu navegador. Los datos del caso no salen de tu computadora.


Le estás mandando los datos de tu cliente a un servidor ajeno

Si le pegás una demanda real a ChatGPT para que te ayude, estás mandando el nombre, el DNI, el domicilio y el CUIL de tu cliente a un tercero. Es un problema de secreto profesional que la mayoría prefiere no mirar de frente.

Para eso están las otras dos herramientas de la suite:

  • El anonimizador detecta los datos personales del documento (DNI, CUIT y CUIL, domicilios, teléfonos, emails, números de expediente, nombres) y los reemplaza por etiquetas. Lo importante es que es reversible: cada persona queda siempre con la misma etiqueta y te descargás un archivo con el mapa, así cuando la IA te devuelve el texto trabajado podés restaurar los datos reales. Lee PDF, Word y texto plano.
  • El extractor convierte un PDF o un Word en texto limpio, listo para copiar. Suena menor hasta que te toca el PDF de 40 páginas del que no se puede copiar nada. Usando esta herramienta ahorrás un montón de tokens al mandar cosas a la IA, especialmente en expedientes grandes.

Los dos funcionan íntegramente dentro de tu navegador. El documento nunca se sube a ningún lado, y eso se puede verificar. Es el mismo criterio con el que armé el sistema de NotebookLM para abogados sin filtrar datos del cliente: la comodidad no vale el riesgo.


Cuánto sale, y por qué te pido que lo banques

Faustino es gratis para el usuario y va a seguir siendo gratis. Cualquier colega se hace una cuenta y usa el buscador, con un tope de 5 búsquedas por día y 20 por mes, que para el uso normal alcanza. Las calculadoras y las herramientas de documentos no tienen límite.

Ahora, gratis de usar no es gratis de sostener. El servidor, la base de datos y los modelos de IA se pagan todos los meses, y los pago yo. No hay estudio grande atrás, ni sponsor, ni fondo de inversión: soy un simple abogado de San Juan, con un proyecto que va creciendo todos los meses y que cada mes es más caro de sostener.

Por eso existe la figura del donante: $6.000 por mes por MercadoPago (pago recurrente), y las búsquedas te quedan sin tope. No estás comprando un producto ni una versión premium con funciones escondidas, porque las herramientas están abiertas para todos por igual. Lo que hacés es bancar la infraestructura para que esto siga en pie y para que la próxima herramienta llegue antes.

Si Faustino te ahorró una tarde de probar voces en el buscador oficial, o te evitó armar una liquidación a mano, considerá hacerte donante. Se activa desde “Mi cuenta”, dentro de la suite. Y si no podés o no querés, usalo igual: en serio, para eso está.


Una cosa más: los fallos que solo tenés vos

Hay jurisprudencia sanjuanina relevante que no está en ninguna base oficial. Sentencias de primera instancia, resoluciones que nunca se cargaron, fallos que conocen únicamente los que litigaron esa causa.

Si tenés uno de esos y te parece que le sirve a la profesión, mandámelo en PDF (mejor el original que bajás de la MEV) y lo incorporo a la base. Fijate antes en el buscador que no esté cargado, y mandalo a nododelta@gmail.com. Cada fallo que entra queda disponible para cualquier colega que lo busque después.

Eso también es Faustino: no es mi base de datos, es la de todos.


¿Lo probaste? ¿Encontraste un error, una tasa mal cargada, algo que no funciona? Escribime a nododelta@gmail.com.

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