Primera versión de este artículo: Abril 2026
Usás ChatGPT para redactar un contrato, NotebookLM para hacer unos alegatos, le pedís a Nano Banana una imagen para tu marca, generás código con Claude Code o GitHub Copilot para tu flujo de trabajo. Todo perfecto hasta que alguien pregunta: ¿de quién es eso que acaba de “crear” la inteligencia artificial? La respuesta, como buen tema legal, es: DEPENDE. Y bastante.
Y la respuesta larga es un terreno pantanoso donde se cruzan los Términos de Servicio de cada plataforma, las leyes de propiedad intelectual de cada país, y una serie de fallos judiciales recientes que están redefiniendo las reglas del juego.
1. El principio fundamental: sin autor humano, no hay copyright
Antes de mirar los TOS de cada plataforma, hay que entender el marco legal de fondo. A la fecha de publicación de este artículo (abril de 2026), está bastante consolidado en las principales jurisdicciones: el derecho de autor requiere autoría humana.
En Estados Unidos, la Oficina de Copyright publicó en enero de 2025 la Parte 2 de su informe Copyright and Artificial Intelligence, donde concluyó que las obras generadas íntegramente por IA no son registrables como obras protegidas. El razonamiento: los prompts, por más detallados que sean, constituyen instrucciones, no expresión creativa.
El caso emblemático es Thaler v. Perlmutter, donde el científico Stephen Thaler intentó registrar una imagen generada íntegramente por su sistema de IA “DABUS”. Perdió en todas las instancias, y el 2 de marzo de 2026 la Corte Suprema de EE.UU. rechazó el recurso de apelación (certiorari), dejando firme la regla: una IA no puede ser autora a los fines del copyright.
En la Unión Europea, el Parlamento avanzó en la misma dirección. En su informe de enero de 2026 sobre “Copyright and Generative AI”, señaló que el contenido generado íntegramente por IA no debería estar protegido por derechos de autor. Además, están impulsando que todo contenido generado o modificado con IA lleve una etiqueta obligatoria que lo identifique como tal — con vigencia prevista para agosto de 2026 bajo el AI Act.
2. La zona gris: obras asistidas vs. obras generadas por IA
No todo es blanco o negro. Existe una distinción crucial:
Obras generadas por IA (el humano solo tipea un prompt): probablemente sin protección de copyright.
Obras asistidas por IA (el humano selecciona, modifica, arregla, combina creativamente el output): pueden tener protección, en la medida de la contribución humana.
El caso Zarya of the Dawn (2023, Kristina Kashtanova) lo ilustra perfectamente: la Copyright Office de EE.UU. registró el texto escrito por Kashtanova y la selección/disposición de las imágenes generadas por Midjourney, pero no las imágenes individuales en sí mismas.
Tu creatividad al escribir, crear, seleccionar, editar y organizar tiene protección; la imagen “cruda” que escupe la IA, no necesariamente.
La línea divisoria es clara:
- Escribir un prompt y elegir una imagen entre cuatro opciones → probablemente no alcanza para reclamar autoría.
- Generar una imagen con IA, editarla sustancialmente, integrarla en un diseño propio → la contribución humana puede ser protegible.
En febrero de 2025, la primera imagen asistida por IA correctamente registrada ante la Copyright Office requirió 35 ediciones iterativas por parte de su creador humano. Y esto es necesario probarlo, por lo que es necesario tener perfectamente identificadas las distintas iteraciones de lo que se genera con la IA.
3. ¿Qué dicen los Términos de Servicio de las principales plataformas?
Todas las grandes plataformas coinciden en un punto: no reclaman propiedad sobre lo que generás. Pero los detalles varían, y los detalles son los que importan.
OpenAI (ChatGPT, DALL·E, Sora)
Los TOS de OpenAI son los más directos del mercado. El usuario retiene la propiedad sobre sus inputs, y OpenAI cede expresamente todos sus derechos sobre los outputs.
- Uso comercial permitido, incluyendo imágenes generadas con DALL·E.
- Los planes Enterprise y API no usan tus datos para entrenar modelos (por defecto). Los planes al consumidor particular sí se usan, salvo que hagas la opción que está enterrada en una parte de las configuraciones.
- OpenAI advierte que los outputs pueden no ser únicos: otro usuario podría recibir contenido similar o idéntico.
- Clientes Enterprise cuentan con indemnización por propiedad intelectual: si un output infringe derechos de terceros, OpenAI defiende al cliente.
Anthropic (Claude)
Los TOS asignan al usuario todos los derechos que Anthropic pudiera tener sobre los outputs, con un matiz: la expresión “if any” (si los hubiere). Anthropic reconoce que algunos outputs podrían no tener derechos de propiedad intelectual asignables.
- Las cuentas pagas particulares permiten a Anthropic usar tus datos para entrenar modelos (por defecto desde septiembre 2025). Las cuentas Commercial/Enterprise lo prohíben expresamente.
- Clientes API y Enterprise tienen indemnización por copyright (desde enero de 2024).
- Los usuarios particulares pueden hacer opt-out del entrenamiento en Configuración > Privacidad.
- La Usage Policy prohíbe vender outputs “crudos” de Claude sin agregar contribución humana sustancial.
Midjourney
Propiedad escalonada según tu plan:
- Suscriptores pagos: son propietarios de las imágenes y videos que crean, y pueden usarlos comercialmente.
- Usuarios de prueba gratuita: Midjourney retiene la propiedad.
- Si tu empresa factura más de USD 1.000.000 anuales, necesitás un plan Pro o Mega.
- Las imágenes generadas en Discord son públicas por defecto (salvo Stealth Mode en plan Pro/Mega).
- No ofrece indemnización por propiedad intelectual: si un output infringe derechos de terceros, el riesgo es tuyo.
- La propiedad persiste incluso si cancelás la suscripción.
Google (Gemini)
- Google no reclama propiedad sobre los outputs.
- Diferencia crucial entre gratuito y pago: en el servicio gratuito, Google usa tus prompts y respuestas para mejorar productos y entrenar modelos. Revisores humanos pueden leer tus datos. En el servicio pago, no.
- Todas las imágenes generadas con ciertos modelos incluyen una marca de agua invisible (SynthID), en cumplimiento con regulaciones de ciertos países y la UE.
- Se otorga a Google una licencia sobre el contenido que subís, no una transferencia de propiedad.
GitHub Copilot (Microsoft)
El caso del código agrega una capa de complejidad: la posible contaminación con licencias open-source.
- GitHub no reclama propiedad sobre las sugerencias de Copilot: el código es tuyo.
- Existe un filtro de detección de duplicación para evitar que las sugerencias coincidan con código abierto público bajo licencias GPL y AGPL.
- Los planes Business y Enterprise incluyen indemnización por propiedad intelectual (el Copyright Commitment). Los planes Individual no.
- Si un output replica código GPL y lo incluís en un proyecto propietario sin saberlo, el riesgo legal es tuyo (en plan Individual).
- En ~1% de los casos, las sugerencias pueden coincidir con código del set de entrenamiento.
Adobe Firefly
Adobe tiene una posición diferenciada porque su modelo fue entrenado exclusivamente con contenido licenciado (Adobe Stock, licencias abiertas, dominio público).
- Sos propietario de tus outputs y podés usarlos comercialmente.
- Incluso podés vender imágenes generadas con Firefly de vuelta en Adobe Stock.
- Ofrece indemnización por infracción a la propiedad intelectual respaldada por el modelo de entrenamiento limpio.
Meta (Llama)
- El usuario retiene todos los derechos sobre inputs y outputs. Meta no reclama licencia sobre tus datos.
- Retiene contenido por 30 días para prestación del servicio y cumplimiento legal.
4. Tabla comparativa
| Plataforma | ¿Sos dueño del output? | ¿Uso comercial? | ¿Indemnización IP? | ¿Entrenan con tus datos? |
|---|---|---|---|---|
| OpenAI | Sí (cesión expresa) | Sí | Solo Enterprise/API | Consumer sí (opt-out), Enterprise no |
| Anthropic | Sí (“if any”) | Sí (con aporte humano) | Solo API/Enterprise | Consumer sí (opt-out), Commercial no |
| Midjourney | Sí (plan pago) | Sí (>USD 1M = Pro/Mega) | No | No especificado |
| Google Gemini | Sí (sin reclamo) | Sí | No (consumer) | Gratuito sí, Pago no |
| GitHub Copilot | Sí | Sí | Solo Business/Enterprise | Individual opt-out, Business/Enterprise no |
| Adobe Firefly | Sí | Sí | Sí (modelo limpio) | No |
| Stability AI | Sí | Sí (<1M gratis) | No | Varía |
| Meta Llama | Sí | Sí | No | No reclama licencia |
5. La gran paradoja: sos dueño, pero ¿podés protegerlo?
Acá está el elefante en la habitación. Todas las plataformas te dicen que sos dueño de lo que generás. Pero la ley de la mayoría de los países dice que una obra sin autoría humana sustancial no puede registrarse como obra protegida por copyright.
Esto significa algo contraintuitivo: podés usar la imagen comercialmente, podés venderla, podés ponerla en tu producto. Pero si alguien la copia, probablemente no tengas herramientas legales para impedirlo, porque no podés demostrar un derecho de autor sobre ella. No podrías enviar un takedown de DMCA ni demandar por infracción.
Y hay un riesgo que va en la otra dirección: que la IA genere algo sustancialmente similar a una obra protegida de un tercero, y que el reclamo te llegue a vos. Solo algunos planes Enterprise ofrecen indemnización para este escenario.
El caso Iberia: cuando ni siquiera el banco de imágenes te salva
Si pensás que comprando una imagen de un banco de stock de fotos estás cubierto, el caso D., M.F. c/ Iberia Líneas Aéreas de España S.A. (Juzgado Civil y Comercial N° 1, Mar del Plata, sentencia del 10/11/2025) debería darte que pensar.
Los hechos: una mujer descubrió que Iberia usaba una foto suya —tomada en una sesión personal en 2009, sin consentimiento para uso comercial— como imagen principal en la sección de vuelos baratos a Buenos Aires de iberia.com. El uso se prolongó durante años.
La defensa de Iberia: presentó una factura de Getty Images por €35 (la imagen catalogada como “woman enjoying view from terrace at full moon”), argumentando que había adquirido los derechos de uso de buena fe.
¿Qué pasó? Cuando la actora impugnó la autenticidad de la factura, Iberia no logró acreditar la veracidad de dicha factura. La prueba informativa dirigida a Getty para confirmar la transacción se declaró perdida por negligencia procesal de la demandada. El tribunal resolvió que la carga de probar el consentimiento recae en quien usa la imagen, y que pretender que la fotografiada pruebe que no dio su consentimiento equivaldría a exigirle la prueba de un hecho negativo.
La condena: $24.110.000 (pesos argentinos), con costas a Iberia.
El punto para nosotros: si una aerolínea multinacional no pudo acreditar la cadena de licenciamiento de una foto comprada a Getty Images —uno de los bancos de imágenes más grandes del mundo—, ¿qué garantías tenemos el resto de los mortales cuando usamos contenido generado por IA, cuyo origen de entrenamiento ni siquiera podemos rastrear?
6. El caso especial del código
El código generado por IA tiene particularidades propias:
- Funcionalidad vs. expresión: el código es protegible por copyright en su expresión (cómo está escrito), no en su funcionalidad. Muchas soluciones son “la forma obvia” de resolver un problema, lo que reduce el alcance de la protección.
- Contaminación de licencias: si Copilot sugiere código que originalmente estaba bajo GPL, incorporarlo a tu proyecto propietario podría generar obligaciones de licencia (darle crédito a quien escribió originalmente el código). El filtro de duplicados de GitHub mitiga esto pero no lo elimina.
- Recomendación práctica: si sos programador, siempre revisá el código antes de incorporarlo a un proyecto comercial. Activá los filtros de duplicación donde estén disponibles. Tratá las sugerencias de IA como un punto de partida, no como producto final. Y documentá tu proceso: qué modificaste, qué decisiones tomaste. Llevá un changelog y capturas de pantalla. Si sos abogado y tenés un cliente que programa o una empresa que lo hace, recomendale que sigan estos pasos
El criterio es el mismo que para imágenes: cuanto más aporte humano, más fuerte tu posición y mejores chances de lograr protección por propiedad intelectual.
7. ¿Y en Argentina?
La Ley 11.723 de Propiedad Intelectual no menciona la inteligencia artificial — fue redactada en 1933. Su artículo 1° protege “las obras científicas, literarias y artísticas“, y su artículo 4° establece que los titulares son “el autor de la obra“. El Convenio de Berna, al que Argentina adhiere, parte del mismo supuesto: solo un ser humano puede ser autor.
En 2024 se presentó ante el Congreso el proyecto de “Ley Turing” (readecuación del sistema legal argentino por el impacto de la IA), que propone introducir el concepto de “producciones sintéticas” para referirse a contenido generado exclusivamente por IA, diferenciándolo de las obras con autoría humana. A la fecha, el proyecto no ha sido tratado.
Un punto importante: a diferencia de EE.UU., Argentina no tiene doctrina de fair use. Los “usos honrados” del artículo 10 de la Ley 11.723 son mucho más restrictivos, lo que hace más difícil argumentar que el uso de obras protegidas para entrenar modelos de IA es legal bajo derecho argentino.
La realidad práctica para un abogado o profesional argentino:
- Los TOS te dan propiedad contractual sobre el output.
- La protección real depende de tu aporte humano y del marco legal de tu jurisdicción.
- No hay regulación específica argentina sobre el tema — todavía.
- El uso comercial es viable, pero con la precaución de que no podés impedir que otros copien un output puramente generado por IA.
8. Litigios clave a seguir en 2026
El panorama legal está lejos de estabilizarse. Algunos casos que pueden cambiar las reglas:
- NYT v. OpenAI: En enero de 2026 se ordenó la divulgación de 20 millones de logs de ChatGPT. Va a juicio en 2026.
- Bartz v. Anthropic: Acuerdo de USD 1.500 millones por uso no autorizado de obras para entrenamiento (junio 2025). El mayor acuerdo de copyright en la historia de EE.UU. No otorga licencia futura.
- Thomson Reuters v. Ross: Primera sentencia judicial contra el entrenamiento de IA como fair use.
- UMG/Concord v. Anthropic: Demanda por USD 3.100 millones por presunto entrenamiento con letras y partituras musicales protegidas.
- Disney/Universal v. Midjourney: Demanda por entrenamiento con imágenes de personajes protegidos. Juicio previsto para fines de 2026.
- Warner Bros. v. Midjourney (septiembre 2025): Alega infracción “sistemática y deliberada” de copyright en el entrenamiento del modelo.
- EU AI Act — reglas de transparencia: Las obligaciones para modelos de IA de propósito general (incluyendo declarar el uso de obras protegidas en el entrenamiento) entran en vigencia en agosto de 2026.
9. Conclusiones prácticas
- Todas las grandes plataformas te reconocen como propietario de los outputs, pero esa “propiedad” contractual no equivale automáticamente a protección legal por copyright.
- El uso comercial está permitido en prácticamente todas las plataformas pagas, pero siempre dentro de los límites de cada TOS.
- Si tu uso es profesional o empresarial, priorizá planes que incluyan indemnización por propiedad intelectual (OpenAI Enterprise, Anthropic API/Enterprise, GitHub Copilot Business/Enterprise).
- Agregá siempre valor humano al output: editá, modificá, seleccioná, integrá. Esto fortalece tanto tu posición legal como la calidad del resultado.
- No asumas exclusividad: otros usuarios pueden generar outputs similares o idénticos al tuyo.
- En Argentina, la ley no prevé esta situación específicamente. Aplicá el criterio de autoría humana del art. 4° de la Ley 11.723 y del Convenio de Berna como guía.
- Documentá tu proceso creativo cuando uses IA para fines comerciales. Si surge una disputa, esa documentación puede ser decisiva.
- Para código: activá filtros de duplicación, revisá licencias, y tratá todo output como borrador que requiere tu intervención.
- Ni siquiera los bancos de imágenes tradicionales garantizan inmunidad — como demuestra el caso Iberia/Getty. Con contenido generado por IA, donde la cadena de origen es aún más opaca, la precaución debe ser mayor.
- Estamos en un momento de transición regulatoria. Las reglas pueden cambiar significativamente en los próximos 1-2 años. Mantenete actualizado.
Fuentes y referencias
- U.S. Copyright Office — Copyright and Artificial Intelligence (Partes 1, 2 y 3, 2024-2025)
- Copyright and Artificial Intelligence, Part 2: Copyrightability (USCO Report, enero 2025)
- Generative AI and Copyright Law — Congress.gov
- OpenAI Terms of Use (actualizado enero 2026)
- OpenAI Service Terms (enero 2026)
- Anthropic — Commercial Terms of Service (desde enero 2024)
- Anthropic — Updates to Consumer Terms
- Midjourney Terms of Service (febrero 2026)
- Midjourney — Using Images & Videos Commercially
- Google Gemini API Additional Terms of Service (marzo 2026)
- Google Generative AI Additional Terms of Service
- GitHub Copilot Product Specific Terms (marzo 2026)
- GitHub — Terms for Additional Products and Features
- Adobe Generative AI User Guidelines (abril 2025)
- Stability AI Terms of Service
- EU Parliament — Protecting copyrighted work in the age of AI (marzo 2026)
- EU Parliament Report on Copyright and Generative AI
- Terms.Law — Who Owns AI-Generated Content? (2026)
- Can AI-Generated Works Be Copyrighted? 2026 Legal Guide
- Generative AI Copyright: Law, Litigation & Best Practices in 2026
- BuiltIn — AI-Generated Content and Copyright Law (enero 2026)
- Ley 11.723 de Propiedad Intelectual — Argentina
- Instituto Autor — América Latina: novedades IA y PI (junio 2024)
- Derecho en Zapatillas — Derechos de Autor e IA (febrero 2025)
- Proyecto de Ley Turing en la web de la Cámara de Diputados de la Nación
- “D., M.F. c/ I.L.A. de E. S.A. s/ Daños y Perjuicios”, Juzgado en lo Civil y Comercial N° 1 de Mar del Plata, sentencia del 10/11/2025 (texto completo)
Este es un tema que se mueve rápido y donde las certezas de hoy pueden no serlo mañana. Si tenés experiencia con alguno de estos escenarios, si te topaste con un caso interesante o si simplemente querés discutir algún punto: nododelta@gmail.com. La conversación siempre suma.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento legal. Las leyes de propiedad intelectual y los términos de servicio de cada plataforma pueden cambiar. Consultá siempre las versiones vigentes y, ante situaciones específicas, a un abogado especialista en propiedad intelectual.




