Dejá de pedirle a la IA que resuma

“Resumime esto.” Es el prompt más usado del mundo. Y probablemente el más desperdiciado.

No está mal pedir un resumen. El problema es que la mayoría se queda ahí. Le tirás a la IA una sentencia de 40 páginas, un dictamen, un contrato — y le pedís que lo achique. Lo que te devuelve es una versión más corta del mismo texto. Información comprimida, nada más. No está analizando y no le estás sumando valor al resultado.

Es como tener un pasante que lee todo el expediente y te dice “sí, es largo”. Gracias, eso ya lo sabías.

La IA puede hacer bastante más que eso. Acá van 8 formas de usarla que son más útiles que pedir un resumen, todas pensadas para el trabajo jurídico. Los prompts pueden ser usados por separado, o varios juntos.

1. Extraer perspectivas estratégicas

En lugar de un resumen genérico, pedile que filtre lo que importa para tu estrategia.

Actuá como un abogado laboralista con mucha experiencia. De esta sentencia, identificá las 5 perspectivas más relevantes para la estrategia de la parte actora y explicá qué decisión procesal informa cada una.

No es lo mismo “el tribunal rechazó la demanda” que “el tribunal rechazó la demanda porque consideró insuficiente la prueba testimonial — lo que te dice exactamente qué reforzar en la apelación.

2. Convertir información en acción

Tenés una reunión con un cliente, un dictamen pericial, un acta de audiencia. En vez de resumir, pedile que lo convierta en pasos concretos.

Convertí esta acta de audiencia en una lista de 5 puntos salientes, nombrar acciones concretas con plazos, indicando cuáles son urgentes y cuáles pueden esperar.

El resumen te cuenta qué pasó. Esto te dice qué tenés que hacer. Si se lo das con el contexto necesario (el expediente por ejemplo), el resultado te va a sorprender.

3. Sacar a la luz suposiciones ocultas

Todo escrito judicial tiene supuestos que no se explicitan. Los propios y los del contrario.

Identificá las suposiciones no declaradas en este escrito de contestación de demanda. ¿Qué está dando por sentado la parte demandada? ¿Qué pasa si esos supuestos son incorrectos? ¿Cómo explotar esos puntos débiles?

Esto es oro para contestar un traslado o anticipar la estrategia de la contraparte.

4. Comparar posiciones opuestas

Cuando hay doctrina dividida o jurisprudencia contradictoria, pedile que mapee las diferencias en lugar de resumir todo en un puré de información inconexa.

Compará estas dos posturas doctrinarias sobre la procedencia del daño moral en despidos. Mostrá dónde coinciden, dónde difieren y en qué tipo de caso conviene citar cada una.

Mucho más útil que “algunos autores opinan que sí y otros que no”.

5. Filtrar para un rol específico

La misma información se lee distinto si sos el abogado de la actora, el de la demandada, el perito o el juez. Pedile que filtre por tu perspectiva.

Analizá este informe pericial desde la perspectiva del abogado laboralista de la parte actora en un juicio por accidente laboral. ¿Qué puntos me favorecen? ¿Cuáles necesito neutralizar?

Un resumen te da lo mismo para todos. Esto te da lo que vos necesitás.

6. Construir un modelo reutilizable

Si hiciste algo que funcionó — un escrito, una estrategia, una estructura de alegato — pedile que extraiga el patrón.

Extraé el marco repetible de este escrito de demanda que tuvo buen resultado. Identificá la estructura, qué tipo de prueba se ofreció en cada etapa y qué argumentos fueron centrales. Dejá los espacios en blanco para llenarlos luego.

La próxima vez que tengas un caso parecido, no arrancás de cero.

7. Encontrar conclusiones contrarias

Pedile que busque los ángulos que van contra la corriente. Los que tu contraparte podría usar — o los que vos podrías usar para sorprender.

Encontrá perspectivas sobre este tema que desafíen la postura mayoritaria de la doctrina. Que sean creíbles y verificables. Redactá cada una como un argumento corto de un par de oraciones.

Es un ejercicio de abogado del diablo (literalmente).

8. Identificar puntos de apalancamiento

No todo pesa igual en un caso. Pedile que identifique dónde una acción chica genera un resultado grande.

De este expediente, señalá los 3 puntos donde una acción concreta podría cambiar el resultado del caso de forma inesperada. Explicá por qué cada uno importa.

Es la diferencia entre trabajar mucho y trabajar en lo que mueve la aguja.

El punto es uno solo

La IA no es una fotocopiadora que achica. Es una herramienta de análisis. Pero solo analiza si le pedís que analice. “Resumime esto” es el prompt seguro, el que no te obliga a pensar qué querés saber. Los 8 usos de arriba sí te obligan — y por eso funcionan mejor.

La próxima vez que abras ChatGPT, Claude, Gemini o la IA que uses con un texto largo, antes de escribir “resumí”, preguntate: ¿qué necesito realmente de esto?

La respuesta casi nunca es “una versión más corta”.

Inspirado en un hilo de @FranPradasAI, adaptado al trabajo jurídico.


¿Tenés un uso de IA en tu práctica que no está en esta lista? Escribime a nododelta@gmail.com — lo sumo en una próxima edición.