Todos los que estudiamos abogacía, leímos las máximas que Eduardo Couture escribió en su Decálogo para un abogado. Pero fueron pensadas para un abogado que litigaba con papel, pluma o máquina de escribir y la objetivo de siempre: ser digno de lo que se hace.
Hoy, en pleno siglo XXI esas máximas tienen vigencia como si estuvieran escritas en piedra, por eso se ilustra este artículo con la piedra Rosetta. Pero necesitan una actualización.
Ese mismo abogado, en los tiempos que corren ahora, le hace preguntas a una máquina que responde con una fluidez inquietante. Las reglas de fondo no cambiaron. Pero hay reglas nuevas que Couture no pudo escribir. Me tomé el atrevimiento de reescribir su Decálogo para el Abogado Tech
I. Guarda el secreto
Lo que no debería salir de tu estudio, no debe salir por ninguna herramienta tecnológica.
Cuando pegás texto en Gemini, Claude, ChatGPT o cualquier IA en su versión web, ese texto viaja a servidores externos y puede ser usado para entrenar futuros modelos —salvo que la plataforma lo garantice explícitamente o tengas un plan empresarial con privacidad contractual.
Antes de subir escritos, contratos o información sensible de clientes, leé la política de privacidad de la herramienta. Si usás el plan gratuito, tu información no tiene garantía de privacidad.
La solución práctica es simple: anonimizá los datos sensibles. En vez de “Juan Pérez, DNI 12.345.678, despedido de Empresa X“, escribí “mi cliente A, empleado en una empresa de transporte“. El análisis es igual de útil. La confidencialidad, también igual de protegida.
II. Verifica
La IA afirma con la misma confianza cuando acierta, y cuando inventa.
Todas las IAs alucinan, sin excepción. Pueden inventar fallos, citar artículos de ley inexistentes, atribuir doctrinas a autores que nunca las escribieron. Lo hacen con total aplomo y con la misma seguridad que cuando afirman algo que sí es cierto.
Ninguna cita jurídica de la IA entra a tu escrito sin que vos la hayas verificado en la fuente original. Eso no es negociable.
III. Firma vos
La herramienta redacta. El profesional firma. La responsabilidad no se delega.
El output de la IA es siempre un borrador. Vos sos el profesional que lo revisa, lo corrige y lo firma. La responsabilidad por lo que presentás en un expediente o le recomendás a un cliente es tuya, no de la herramienta.
Eso no es una advertencia legal en letra pequeña. Es la esencia del oficio en el siglo XXI.
IV. Piensa primero
La estrategia es tuya. El día que se la delegues a una máquina, habrás dejado de ser abogado.
La IA puede sugerirte enfoques, identificar riesgos o resumir jurisprudencia. Pero la estrategia del caso es tuya. Si le preguntás “¿qué debería hacer con este caso?” y seguís la respuesta sin pensarla, estás delegando el criterio profesional en algo que no conoce al cliente, al juez, ni al expediente completo.
Usá la IA para ampliar tu análisis. No para reemplazarlo.
V. Sé honesto
La honestidad profesional incluye informar cuándo una herramienta participó en el trabajo.
Si le pasás un análisis generado con IA a un cliente o colega, aclaralo. No porque tengas que avergonzarte de usar la herramienta —sino porque es parte de una comunicación honesta y te cubre si hay un error.
El cliente confía en tu criterio. Que sepa cómo lo ejercés.
VI. Protege
Tu cuenta de IA puede contener más secretos que el cajón de tu escritorio. Trátala igual.
Tu cuenta de Claude o ChatGPT puede tener un historial de conversaciones con información sensible de muchos clientes. Una contraseña débil o reutilizada es una puerta abierta para que malos actores abusen de esos secretos. Dejar la sesión abierta en una computadora compartida es igual de riesgoso.
Usá una contraseña única —un gestor como el de Chrome o Bitwarden resuelve eso sin esfuerzo— y activá la verificación en dos pasos. No es paranoia. Es higiene digital básica.
VII. Vigila
Las reglas del juego cambian. Tu obligación de conocerlas, no.
Las empresas de IA actualizan sus políticas de privacidad con regularidad. Lo que hoy se maneja de una manera, mañana puede cambiar. Si usás estas herramientas para trabajo profesional, revisá los términos de tanto en tanto. Mantenete actualizado entrando en este blog de forma seguida.
El Derecho también se transforma constantemente, le decía Couture a sus estudiantes. Lo mismo aplica a las plataformas sobre las que hoy construís tu práctica.
VIII. No te encadenes
El profesional que depende de una sola herramienta es tan frágil como la herramienta misma.
Las IAs tienen cortes de servicio, cambian sus precios, cambian sus modelos. Si tu flujo de trabajo depende al 100% de una sola plataforma, sos vulnerable.
Tener dos o tres alternativas que sabés usar te da resiliencia. Si Claude está caído, podés trabajar con Gemini. Si cambian el precio, no te agarran desprevenido. Existen herramientas para exportar lo que hiciste en una IA hacia otra. Aprovechalas.
IX. Custodia lo que no puede salir
Hay comunicaciones que no tienen precio. No las pongas en manos de servidores ajenos.
Comunicaciones con clientes bajo secreto profesional, estrategias de casos en etapas sensibles, información que no puede salir del estudio —en esos casos, la versión web de cualquier IA no es la herramienta adecuada.
Si necesitás IA para trabajo de alta confidencialidad, investigá opciones on-premise y modelos locales, o sea aquellos que trabajan sin enviar datos a ningún servidor externo.
X. Sé el profesional
La IA amplifica lo que traés. Si traés criterio, amplifica criterio. Si traés descuido, amplifica descuido.
El riesgo más sutil no es la seguridad técnica. Es la confianza excesiva. La IA suena segura, articulada y convincente incluso cuando está equivocada. Eso puede llevar a aceptar respuestas sin cuestionarlas.
Tu formación, tu experiencia y tu criterio profesional siguen siendo lo que le da valor a tu trabajo. La IA amplifica eso. No lo reemplaza.
En cumplimiento de la regla V, (ser honesto), se deja expresa constancia de que este artículo, y la mayoría de los artículos de este blog, han sido escritos con la colaboración de Claudian (Claude en Obsidian)
¿Tenés dudas sobre cómo usar la IA de forma segura en tu estudio? Escribime a nododelta@gmail.com.





